Se esperan más sorpresas en ajuste cuantitativo de Inglaterra

(Bloomberg) — Ya famoso por su imprevisibilidad, el Banco de Inglaterra podría volverse mucho más inescrutable a medida que entre en juego una nueva herramienta de ajuste.

El llamado ajuste cuantitativo, el proceso de terminar con años de compra de bonos del Gobierno por parte del banco central, podría comenzar si la autoridad monetaria sube las tasas a un nivel clave en su próxima reunión a realizarse en febrero. Sin embargo, con el riesgo de que las restricciones por covid-19 amenacen las perspectivas económicas, operadores especulan sobre cuándo y cómo se introducirá la estrategia.

Que los inversionistas y analistas no aciertan a sus medidas se está convirtiendo en un sello distintivo del banco central, con drásticas respuestas del mercado a decisiones que marcan un cambio de años de relativa calma. Sobreproteger a los mercados parece no estar en la agenda del actual gobernador, Andrew Bailey ni del economista jefe, Huw Pill.

“Realmente ahora adoptamos una perspectiva del tipo ‘reunión por reunión’”, dijo Sanjay Raja, economista del Reino Unido de Deutsche Bank AG en Londres, y uno de los pocos analistas que estimó correctamente la decisión del Banco de Inglaterra de subir las tasas en diciembre.

El mercado está adivinando los movimientos del Banco a partir de su informe de estrategia publicado en el verano. Una vez que su tasa alcance el 0,5%, el banco central dijo que dejaría de reinvertir los ingresos de sus pagarés por vencer, reduciendo su cartera automáticamente cuando venza la deuda. Eso está llevando a apuestas de una curva más pronunciada, ya que la deuda a más largo plazo experimentaría la peor parte del ajuste cuantitativo.

Los estrategas de bancos como Deutsche Bank, RBC Capital Markets, Nomura International Plc y Mizuho International Plc predicen que el Banco de Inglaterra alcanzará ese nivel clave de 0,5% en febrero de 2022. Eso supondría que 28.000 millones de libras (US$37.000 millones) con vencimiento en marzo en amortizaciones saldrían de los libros del banco central y marcaría el final de las intervenciones de la autoridad monetaria en el mercado.

El próximo paso del Banco de Inglaterra significaría una posible venta activa de bonos después de que la tasa alcance el 1%, un nivel que los mercados monetarios prevén que se alcanzará en agosto.

En la práctica, con el Gobierno del Reino Unido está dejando la puerta abierta a más restricciones por covid-19 y con casos cercanos a máximos históricos, los analistas advierten que el daño a la economía podría obstaculizar una implementación sencilla de la estrategia de ajuste cuantitativo.

La decisión de retrasar el aumento de las tasas hasta marzo plantea la posibilidad “ciertamente extraña” de que el banco central realice una reinversión “interrumpida” de las amortizaciones de marzo, escribieron los estrategas de Bank of America Corp. Agne Stengeryte y Mark Capleton en una nota. Con el bono en cuestión con vencimiento el 7 de marzo y la siguiente decisión sobre la tasa 10 días después, el Banco de Inglaterra podría terminar reinvirtiendo alrededor de 6.000 millones de libras antes de detenerse, dijeron.

“El mensaje clave aquí es que el hecho de no alcanzar el umbral de 50 puntos básicos en la reunión de febrero no descarta por completo un ajuste cuantitativo a partir de marzo”, dijeron.

Nota Original:

For BOE’s Quantitative Tightening Plan, More Surprises Beckon

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